Digamos que hoy voy a contar una historia, una sobre unas fronteras arbitrariamente definidas y de cómo han representado un núcleo de conflicto religioso durante siglos. Con esa premisa, cualquier persona pensará en Israel. Y sí, efectivamente, pero no del modo en el que imaginas.
Voy a hablar de algunos ejemplos que os harán pensar dos veces antes de dar por hechas ciertas suposiciones en las que habéis basado vuestra manera de entender la cultura humana, y que demuestran que nuestro mundo es más complicado de lo que parece.
Síguenos